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martes, agosto 10, 2010

New York (By Txema) 04/08-07/08

Bueno, por fin me puedo poner a escribir de forma adecuada y a un ritmo que no hace que me desespere y acabe cediendo a colocar una simple frase en facebook. La HTC está muy bien como GPS, cámara de fotos, navegador... pero para escribir, señores, cómprense una blackberry o un bien un portátil de 10" como hemos hecho nosotros. Luego contaré la aventura del portátil.
Retomo mis comentarios desde la llegada a New York. Como ya dije en mi anterior post hace unos días, finalmente llegamos a EEUU sin problemas y con una grapa más en el pasaporte. La llegada es alucinante. Sales de una estación de tren y te encuentras con majestuosos edificios de más de 50 plantas que no dejan que entre ni un rayo de sol y que a todo el mundo deja boca abierto y con la frente al cielo.

Como mi amigo Tripix ya ha explicado bastante bien lo acontecido en estos días en New York, yo voy a ser un poco más escueto y voy a dar algunos datos técnicos que creo que pueden ser de interés para futuros visitantes. Ya a partir de hoy me pondré con la crónica diaria.
De entrada decir que el hotel que nos buscaron nuestros amigos de Viajaatubola.com estaba bastante bien. Consiste en un aparta hotel con cocina en la 39th, a 5 min andando de Times Square, y la única pega que se le puede achacar es que si estás menos de una semana no pasan a limpiar, pero para el tiempo que hemos estado en la habitación ha sido más que suficiente
Tras los 3 días en Nueva York, puedo sentirme orgulloso que hemos hecho la ruta completa que teníamos prevista. Se puede decir que hemos visto todo lo que aparece en todas las guías para ver en esta ciudad y que teníamos previsto.
Hemos dividido la ruta en 3 partes:
El primer día hicimos la zona de Midtown. Visita paseando por Empire State, la zona de Madison Sq y Central Terminal. Al medio día almorzamos en Rockefeller Center y por la tarde nos hicimos ¾ de Central Park. Para term inar cogimos el metro y fuimos hasta el Rockefeller Center y subimos al Top of the Rock, lo que viene a ser la azotea del edificio de donde hay unas vistas fabulosas. Es mucho más barato que el Empire State, del orden de la mitad, y encima puedes fotografiarlo a este.
Para terminar el día, y tras una paliza agotadora, terminamos cenando en un mexicano al lado de Times Square que mató nuestro estomago dejándolo tan estropajoso como nuestros pies.


El segundo día nos recorrimos el Downtown. Cogimos un autobús turístico con una oferta fenómeno que nos ha enseñado gran parte de Nueva York. La empresa se llama City Sight NY, los de color azul, y fue la mejor oferta que encontró Rafita. Por 54 euros/pax teníamos 2 días para subirnos cuantas veces quisiéramos en los autobuses por toda la ciudad, recorrido de 75 min en barco hasta la isla de la estatua y varias entradas para Museos, eventos y cupones descuento. Un chollo. Con el autobús recorrimos todo el centro y lo dejamos en el City Hall, desde donde paseamos hasta la zona de WTC, donde hay una obra muy grande pero sin mucho más interés que el tratar de imaginarte lo que pudo llegar a ocurrir aquel terrible 11/9. Bajamos a Wall Street y ahí si es verdad que se demuestra el poderío americano, pues tienen la zona totalmente acordonada con seguridad para que a nadie se le ocurra ni toser encima del Banco Federal ni junto a la Bolsa. Llegamos andando hasta South Street Seaport, donde tienen un centro comercial junto al Pier (muelle) 19.
Desde ahí volvimos a coger el bus y llegamos a Little Italy donde almorzamos un plato de pasta a buen precio y de ahí ya nos recorrimos andando China Town, Soho y Broadway hasta el Madison Square Garden donde nos pillamos unas entradas de 10 pavos para ver un partido de la WNBA. Un espectáculo digno de ver cualquier partido americano, aunque sean de segunda división. Para terminar, una ligera cena de ensalada de Roast Beef y a dormir (al menos un servidor)


El tercer día intentamos que no hubiese que andar tanto, pero al final no resultó. Comenzamos el día tomando el barco hacia la estatua de la Libertad. Un recorrido ligero, creo que más cansaría, y gratuito, pues estaba incluido con el autobús. Nos dejó el barco y fuimos a tomar el bus de nuevo para ver la parte que nos faltaba, el Uptown. Recorrimos todo Central Park, por el lado Oeste, pasamos por el edificio Dakota (el de Lennon) y atravesamos la universidad de Columbia (con esas facultades hasta yo hubiese ido a clase). Nos bajamos el Harlem, sólo nosotros, nadie más se atrevió, y fuimos hasta la confluencia de las calles Malcom X y Martin Luther King. Tenía mi penilla pues al ser sábado no íbamos a poder ver una misa Góspel, pero cuál fue mi sorpresa cuando al cruzar una calle nos dimos de lleno con un coro tremendamente animado que estaba alabando al señor en una acera. Otra cosa para no perderse. Nos recorrimos varias veces la 125th viendo toda la animación que en esa calle se vive y nos quedamos a comer justo al lado del teatro en un self service, también bastante interesante. Después de comer fuimos al Museo de la city que teníamos las entradas de regalo con los buses. Fue una pérdida de tiempo pues encima que no tenía nada que ver, luego no pudimos retomar los buses por la cantidad de gente que había esperando, por lo que aprovechamos la ocasión para vivir la experiencia de tomar un taxi. Rápido, barato y encima el conductor da charla; para ir 4 personas merece la pena sobre otro transporte público.
Como Rafa y yo estábamos penosos en comprarnos un portátil para poder transmitiros nuestras sensaciones, fuimos a la 6th a buscar una tienda donde encontrar el chollo de nuestra vida. Tras ver muchos Ipad desde 500 hasta 900 $, nos metimos en una tienda de indios con dos portátiles con varios años para jugar un rato al regateo. Tras 20 minutos me llevo no me llevo lo usado, acabamos con dos juguetitos de 10” que creo sacamos a buen precio.
Para terminar el día y despedirnos de Nueva York, cogimos un metro a Brooklyn donde nos tomamos un refresquito para descansar un rato y nos recorrimos andando el puente hasta Manhattan. Un recorrido muy bonito a la hora que lo hicimos y un broche final para poner el lazo a nuestra estancia en la Gran Manzana. Cenamos en Burguer King como merecía la ocasión y de nuevo para el hotel para cerrar la jornada.



Tips:
Hotel en Nueva York: Candlewood Suite. Dirección
Desayunos en Nueva York: Dirección


Almuerzo segundo día en Little Italy. Grotta Azurra. Dirección
Cena segundo día en Madison Sq. Tick Tock Diner. Dirección

Almuerzo tercer día en Harlem. Mannas Soul Food. Dirección

lunes, agosto 09, 2010

DIA 5: De Nueva York a Niagara

Nos pegamos el madrugón de la ostia con la sana intención de intentar no llegar demasiado tarde a Niagara, son como 800 km. A las 7:30 estamos en la agencia de alquiler de coches dispuestos arrancar pero la señora que nos atiende en el mostrador, que a la postre demostró ser una borde de mucho cuidado, nos dice que nuestra hora de recogida es a las 10:00 y que no nos da el coche hasta esa hora, que hay mucha gente. No hay ni cristo en la oficina.

Volvemos tras aburrirnos dos horas y la señora demuestra definitivamente que además de borde es una cretina. Antes de atendernos a nosotros maltrata a otro par de clientes. Pero, en fin, al final nos dan una mini-van Chrysler estupenda. Es la primera vez que cojo un coche automático pero gracias a las explicaciones de Txema y Rafa me hago con los controles en 5 minutos.

Aaaaaah! Estoy conduciendo por Nueva York. 





Esa fué la última emoción que sentí al volante ya que una vez que se coje la autopista los extremamente bajos límites de velocidcad y la ausencia de curvas hacen de la conducción algo realmente monótono.



Digo de la conducción, porque al menos es paisaje es bonito, verde, agradable aunque escasa vista ya que el paisaje queda tapado por una maraña de árboles. curiosamente atravesamos pueblos con nombres tan exóticos como Amsterdam, Frankfort, Roma, Genova, Liverpool, Lyon...

Por cierto, no sé si has visto alguna vez el anuncio de la caña de pescar de la Tele Tienda, esa caña que se pliega y la llevas en la guantera y que en cuanto ves un tiburón lo puedes pescar, pero ahora lo entiendo un poco mejor... los rios por que vemos por el camino son enormes, caudalosos y tienen pinta de estar plagados de peces. Ay! Si yo llevase mi super caña fisherman en la guantera...

Un par de paradas más para comer y repostar y dos otros dos cruces más con personas maleducadas y bordes, ambas en sendas gasolineras ¿Que ocurre? Fuera de NY la gente es así? Espero que no, pero a la de la última gasolinera prácticamente la he mandado a tomar por culo.

Por el camino empezamos a ver muchas Harleys en ruta. Qué ganitas de coger las motos!

Esta y otras experiencas anteriores, no demasiado frecuentes pero no por ello más reales, hacen que me ronde por la cabeza la sensación de que a los blancos anglo-sajones no les gusta nada la gente que no habla un buen inglés y que odian especialmente a los que lo hacemos con acentos español...ya veremos si se confirma esta sensación.

Por fin, tras todo el día de viaje por la autopista, llegamos a Niagara. Nos da tiempo a echar un vistazo rápido y nocturno a estos saltos de agua.


Algunas curiosidades que pueden resultar de interés

  • Fuera de NY city el tabaco cuesta $3 menos, de todas formas un paquete de Malboro ronda los $10.
  • Las áreas de servicio son limpias, seguras y con buenos servicios
  • La gasolina nos está saliendo a 0.60€ el litro
  • La velocidad máxima es 65 millas / hora, unos 110 kmh... pero muchos tramos son de 55mph en incluso algunos de 45mph.


jueves, agosto 05, 2010

Dia 1: de Sevilla a Nueva York en 18 y tres aviones

Sí, lo de ayer fue una paliza, pero de esas que al final uno piensa que valen la pena por cómo terminan.

Resumo y luego detallo: 

Sevilla - Lisboa

Llegar al aeropuerto, facturar rápidamente y tomar un cutre-desayuno aeroportuario con sus consecuente alto precio y escasa calidad. Volamos en un pequeño avión hasta Lisboa sin ninguna incidencia.

Lisboa - Philadelfia: el pasaporte roto y la ESTA incorrecta

Ya comenté en otra entrada mis inquietudes con la validez del pasaporte de Esther, la cosa es que al final no hemos sido nosotros lo que hemos tenido problemas.

Al  intentar embarcar con US Airwais hacia Filadelfia (escala) nos encontramos con una cola escasa pero muy lenta debido a la gran cantidad de gestiones que los empleados de la compañía están obligados a hacer. Te cogen el pasaporte, comprueban, de mandan a la ventanilla de facturación vuelven a comprobar y todo esto con una parsimonia asombrosa ya que el embarque llevaba abierto más de una hora.

En una de estas recogidas de documentación, el pasaporte de Mónica, que Txema en una alarde de prudencia había envuelto en una funda comprada en los chinos, acaba despegado de su cubierta. Cuando la chica que factura ve el pasaporte pone esa cara de decir -"Uf, problemas, estos se van a quedar en tierra"-. Comienza afirmando que considera que ese pasaporte no es válido, pero para asegurarse, como buena americana, llama a su supervisor; este también hace gestos poco prometedores y llama por teléfono, supongo, a otro supervisor... tras varios minutos de gestos, aspavientos y llamadas cogen el pasaporte y dicen que lo pasarán., pero que en EEUU podemos tenerlo crudo.

No queda ahí la cosa. Resulta que en la ESTA de mónica estaba mal puesto el número de pasaporte y sin una ESTA válida si que no embarcas. Amablemente el Supervisor dice que la única solución es que se vayan a un ordenador con Internet y la hagan de nuevo.. ¡Quedan 20 minutos para cerrar la facturación! No es cuestión de entrar en muchos detalles, pero de alguna forma lo consiguen y vuelven a ir a facturación.

Mientras tanto las dos parejas restantes decidimos ir entrando en el control de seguridad que era una cola enorme mientras el embarque seguía abierto. Mientras que dábamos una vuelta tras otra en ese laberinto de cintas todos buscábamos a Txema y a Mónica con la mirada pero nada... a cada momento mi convencimiento de que se quedaban en tierra era mayor.

Tras pasar el segundo de la interminanble lista de controles de seguridad nos apresuramos a ir hacia la zona de embarque (15 minutos a marcha rápida) donde, antes de entrar, sorpresa! hay que volver a entregar el pasaporte. 

Llegamos al embarque pensando en lo mal que había empezado todo porque era obvio que habíamos perdido a dos compañeros definitivamente,  y de repente ahí están. No me preguntéis como lo hicieron, yo sigo convencido de que se han gastado todo su presupuesto en sobornos.

eeuu-2010 027Del vuelo poco que contar: 9 horas interminables de vuelo en las que al menos traducían las pelis al español y puede avanzar bastante en una novela de ciencia ficción cutre de las que he traido al menos 5 ejemplares.

Philadelfia - New York: más controles y un avión de hélices

Nos queda una escala, cosas destacables:
  • El pasaporte despegado que creíamos que nos iba a dar problemas para entrar en EEUU es brutalmente grapado sin ni siquiera preguntar por una funcionaria negra y grande. Gracias señora, de verdad...
  • Esther se deja su pasaporte y tarjeta de embarque en un cuarto de baño... media culpa es mía por agobiarla preguntando donde estaba ese tabaco que todavía no iba a poder ni fumar
  • Pasamos mil controles mal con funcionarios lentos, pesados y a los que no les importa una mierda si alguien pierde un vuelo.
  • Embarcamos en un avión pequeño y de hélices. El cansancio empieza a hacer mella
eeuu-2010 041 Al final llegamos bien al aeropuerto de Newar (el segundo de NY) y tras pasar de un par de taxis piratones decidimos coger un tren -$16.5 x cabeza - que nos dejará en la calle 8th con la 34th. 

Por fin, en Nueva York ¿Quién está cansado?

La estación es una especie de intercambiador de cercanías y metros cuya población, estructura y comercios nos dicen que sí, que eso es Nueva York. Realmente salvaje... pero la salida a tierra si que nos deja, como buenos bárbaros, con la boca abierta y, a mi, acordándome de Martinez Soria cuando llega a Madrid.

Al aparta-hotel y a tomar algo

Tras atravesar, cámara en mano, sudorosos y agotados las calles de la 34th a la 39th llegamos al hotel, que realmente, no nos decepciona, una estupenda habitación, con cocina y un aire acondicionado berreando desde yo no sé que hora (no parece que a estos les preocupe demasiado el cambio climático y esas cosas de europeos raros)

A mi siempre me pasa igual... por muy cansado que esté, cuando llego a un sitio nuevo quiero verlo, así que ducha rápida y a arrastrar a Esther a la calle mientras me lanza los peores improperios. 

Los alrededores del hotel son típical neoyorkinos y nos lanzamos a degustar una serie de cervezas en algún bar. Es curioso, en los bares no se puede fumar y en la calle no se puede beber, así que me puedo ir olvidando por ahora de la combinación cerveza y tabaco.

Pasado un rato recogemos al resto de miembros de la expedición para ir a cenar, el día se acaba pero yo no me quiero acostar sin tomarme la última y arrastro a los agotados viajeros a uno de los bares de los que ha me había convertido en cliente para echar una última birra.

Se trata de un bar de blues, oscuro, semi-vacío y con un calor sofocante donde una amable camarera nos sirve latas de cerveza helada a $2 la unidad... le pregunto si es la cerveza más barata posible y me confirma que sí... pues esá buena! (la cerveza). Ah! el bar tenía billar y Rafa (en la foto) me ganó, aunque creo que tendré oportunidades sobradas para la revancha, el bar mooola.
eeuu-2010 053